“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo”


(Voltaire. Filósofo y escritor francés)
Alguien que se precie de demócrata no puede permitirse el lujo de marginar a otras personas únicamente por sus simpatías, más aún, cuando no vulneran derechos, y son constitucionales.

A veces la ficción parece contagiar la realidad, y hoy, algo escandalizada, siento una erupción en la conciencia... callar o gritar la verdad? No voy a ser cómplice con mi silencio, pero necesito entender para exponer de la forma más constructiva y honesta, aquello que no puedo obviar.